- 0 comments
- gafas de sol, gafas de sol para el verano, proteccion para el verano
Presbiacusia: Todo lo que necesitas saber

La presbiacusia es un tipo de pérdida auditiva relacionada con el envejecimiento natural del sistema auditivo. Se trata de una condición progresiva que afecta principalmente a personas mayores de 50 años y se manifiesta, sobre todo, con dificultades para percibir sonidos agudos y comprender conversaciones en entornos ruidosos.
Aunque suele desarrollarse de forma gradual, es uno de los problemas auditivos más comunes y, a menudo, no se detecta hasta que la pérdida auditiva afecta significativamente a la calidad de vida.
Por ello, es importante realizar revisiones auditivas periódicas a cierta edad, e intentar ver cómo se pueden atajar este tipo de problemas.
Características principales de la presbiacusia
Pérdida progresiva de la audición
A diferencia de otros tipos de pérdida auditiva, la presbiacusia no aparece de un día para otro. Los síntomas avanzan lentamente con el tiempo, dificultando la detección temprana.
Afecta a ambos oídos por igual
En la mayoría de los casos, la pérdida auditiva asociada a la presbiacusia es bilateral y simétrica, es decir, afecta de manera similar a ambos oídos.
Dificultad con sonidos agudos
Las personas con presbiacusia tienen problemas para escuchar sonidos agudos, como voces femeninas o infantiles, timbres, alarmas o pájaros cantando.
Problemas para entender el habla
La comprensión de conversaciones, especialmente en lugares ruidosos, se vuelve complicada. Es común que el afectado escuche las palabras, pero no logre entenderlas con claridad.
¿Por qué aparece la presbiacusia?
La presbiacusia es el resultado del desgaste natural de las estructuras del oído interno a lo largo de los años. Sin embargo, su aparición puede estar influenciada por diversos factores:
Degeneración del sistema auditivo: con la edad, las células ciliadas del oído interno pierden su capacidad de captar sonidos y transmitir señales al cerebro.
Factores genéticos: la predisposición hereditaria juega un papel importante en la aparición de la presbiacusia.
Exposición prolongada al ruido: las personas que han estado expuestas a ruidos fuertes durante años tienen un mayor riesgo de desarrollar presbiacusia antes de lo habitual.
Estilo de vida y salud: condiciones como la hipertensión, la diabetes o malos hábitos como el tabaquismo pueden acelerar el deterioro auditivo.
¿Cómo identificar los primeros síntomas?
Identificar los signos de presbiacusia es fundamental para buscar ayuda profesional a tiempo. Algunos de los síntomas más comunes son:
Necesidad de subir el volumen del televisor o la radio.
Dificultad para escuchar conversaciones telefónicas.
Problemas para seguir conversaciones en lugares con ruido ambiental.
Sensación de que las personas murmuran o hablan “bajo”.
Fatiga auditiva después de largas conversaciones.
Si se detectan estos síntomas, realizar una cita previa para una revisión auditiva o acudir a un especialista en audiología es clave para evaluar el grado de pérdida auditiva y determinar las mejores opciones de tratamiento.
La presbiacusia, aunque no se puede prevenir por completo, puede tratarse con éxito gracias a soluciones auditivas como los audífonos modernos, que mejoran la calidad de vida de quienes la padecen.
Consejos para prevenir o retrasar la presbiacusia
Aunque la presbiacusia está asociada al envejecimiento y es en gran parte inevitable, adoptar ciertos hábitos y medidas preventivas puede ayudar a retrasar su aparición y limitar su impacto. Cuidar la salud auditiva desde una edad temprana es clave para mantener una buena calidad de vida en el futuro.
Evita la exposición prolongada a ruidos fuertes
La exposición constante a ruidos intensos acelera el deterioro de las células auditivas del oído interno, lo que puede adelantar los síntomas de la presbiacusia. Para proteger tu audición:
Utiliza protección auditiva: en entornos laborales ruidosos o en eventos con alta intensidad sonora (conciertos, obras, fábricas), usa tapones o protectores de oídos.
Controla el volumen: escuchar música o ver la televisión a un volumen moderado es esencial. Si usas auriculares, evita superar el 60% del volumen máximo y descansa cada hora.
Limita el tiempo de exposición: reduce el tiempo en ambientes ruidosos siempre que sea posible.
Realiza revisiones auditivas periódicas
Las revisiones auditivas son fundamentales para detectar la pérdida auditiva en etapas tempranas. Cuanto antes se identifique, más fácil será actuar:
Chequeos anuales: a partir de los 50 años, es recomendable realizar una prueba auditiva anual.
Consulta con especialistas: si notas dificultad para oír conversaciones, zumbidos o pérdida gradual de audición, realiza una revisión audiológica, acude a un otorrinolaringólogo o audiólogo.
Mantén un estilo de vida saludable
La salud general influye directamente en la salud auditiva. Hábitos saludables ayudan a proteger tus oídos y retrasar el deterioro:
Cuida tu alimentación: incluye alimentos ricos en antioxidantes, vitaminas A, C, E y minerales como el zinc y el magnesio, que protegen el sistema auditivo.
Ejercicio físico regular: mejorar la circulación sanguínea beneficia el flujo de sangre hacia el oído interno.
Evita el tabaco y el alcohol en exceso: estas sustancias pueden acelerar el daño auditivo al afectar los vasos sanguíneos del oído.
Protege tu audición en el día a día
Pequeños cambios en tu rutina diaria pueden marcar la diferencia:
Limpieza auditiva adecuada: evita introducir objetos como bastoncillos en el canal auditivo, ya que pueden causar lesiones.
Descansos auditivos: si trabajas en ambientes ruidosos, alterna con pausas en entornos silenciosos para dar un respiro a tus oídos.
Evita medicamentos ototóxicos
Algunos medicamentos pueden ser dañinos para el oído interno. Consulta siempre con tu médico antes de tomar:
Antibióticos aminoglucósidos.
Medicamentos de quimioterapia.
Diuréticos fuertes. Si tienes prescripción de alguno de estos fármacos, informa a tu especialista para evaluar posibles alternativas.
Comments (0)